Eso bastó para borrar la expresión arrogante de Allison. Parpadeó, procesando.
—¿Leonardo? ¿Estás diciendo que…?
—Estuve con él antes que ella. No fui una aventura. No fui un capricho. Fui su refugio en medio del caos. Su calma. Pero llegó ella… con esa cara de inocente, con esa voz de víctima eterna. Y él… cambió. Como si todo lo anterior no hubiera valido nada.
Allison no dijo nada de inmediato. Se recostó en la silla. Cruzó los brazos.
—Entonces, esto es por despecho.
Alexa apretó los diente