El evento finalmente llegó a su fin. Los invitados comenzaron a retirarse poco a poco, mientras la música de fondo se iba apagando. Alanna y Leonardo mantuvieron las apariencias hasta el último momento, sin darle a nadie la satisfacción de presenciar una escena fuera de lugar.
Sin embargo, en cuanto subieron al auto y la puerta se cerró, el silencio entre ellos se volvió pesado. Leonardo condujo con una expresión imperturbable, pero Alanna no estaba dispuesta a ignorar lo que había sucedido esa