Olev intentó atraparla con movimientos rápidos y calculados, pero Armyn fue más veloz, esquivando cada ataque con agilidad felina. El aire se llenó de tensión, como si el bosque mismo contuviera la respiración ante la inminente tragedia.
Entonces, de manera inesperada, Armyn en su forma lobuna avanzó, enfrentándose a Olev con una fuerza que desbordaba rabia y miedo a la vez.
Su cuerpo chocó con el de él con un impacto que hizo temblar la tierra bajo sus pies. Sin embargo, Olev estaba preparado,