La puerta del penthouse se cerró detrás de Joaquín con un sonido suave, apenas un susurro que se perdió en el silencio de la tarde. El sol de la tarde entraba por los ventanales, bañando el piso de madera oscura con una luz dorada y cálida que contrastaba con la tormenta que llevaba dentro. Acababa de colgar con Val, y las palabras de ella aún resonaban en su cabeza como un eco persistente.
Tu hermano llamó... quiere contactar a "El Fantasma"... no creo que se rinda...
Dejó las llaves sobre la