40.
No sé cuánto tiempo me quedé ahí observando la luna a través de la ventana. La luna... Ella tenía que ver con El Poder del Hielo. No era así. Eso era lo que nos habían contado. Y si yo era hijo del Antiguo Portador del Hielo, entonces tenía que ver algo mi linaje con la luna. Apreté con fuerza los puños. Me sentía perdido, más perdido que nunca.
Pero mi maestro llegó y, con su tranquilo y característico tono amable, apoyó su mano en mi hombro.
— Ay, mi muchacho — me dijo — , nunca había cont