26.
Todo el consejo de guerra estaba reunido en el mismo lugar, debatiendo sobre lo mismo. Yo, sinceramente, ya estaba comenzando a sentirme aburrido. Estábamos dando vueltas sin sentido una y otra vez sin llegar a una conclusión completa.
— Ya se los dije — dijo uno de los ancianos, quien siempre había sido el más sabio compañero del antiguo Alfa y que, en el poco tiempo que yo llevaba liderando la manada, había sido un gran consejero para mí — . No podemos atacar Flagela. No sabemos cómo ocultar