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Fue una mentira decir que siquiera intenté dormir, porque lo cierto es que me la pasé toda la noche ahí, acostado en la cama, extendiendo mi conciencia hacia todas direcciones para ver qué podía encontrar.
Los únicos lobos que nos habían acompañado dormían profundamente, incluso el alfa Bastian. Y también los vampiros.
Era bastante distorsionada. Nunca había sido capaz de entrar en la cabeza de cualquier otra especie, ni siquiera de humanos. Pero Ángel sí que podía.
Aunque claramente el poder t