127.
—¡Ya no quiero pertenecer a este estúpido juego macabro! —gritó Lilith con rabia.
Yo podía presentirlo: en su interior, la idea de morir la había aterrado. La idea de que yo la matara la había asustado lo suficiente como para estar así, conmocionada. Era la primera vez en su vida que había sufrido alguna herida, la primera vez en su vida que había tenido que pelear. A pesar de ser una loba de raza superior, de tener tanta fuerza, de ser la loba más fuerte en toda la región… era tan débil. Y me