La invitación llegó a media mañana, cuando Victoria estaba revisando muestras con Laura en el taller.
Daniel entró con una carpeta en la mano y una expresión demasiado seria para una noticia menor. Victoria lo notó de inmediato.
—Esa cara no anuncia algo pequeño —dijo, dejando una muestra sobre la mesa.
Laura levantó la vista.
—Yo pensé lo mismo.
Daniel no sonrió del todo, pero sus ojos tenían una satisfacción contenida.
—Camila recibió confirmación de los inversionistas. Quieren que viajes tres