Isabel y Ernesto ya sabían que su hija estaba grave. Los padres de Isabel les habían informado lo necesario, aunque respetaron la petición expresa de Adrián de no decirle nada a Fernanda ni a Regina. No quería que ninguna de ellas apareciera en el hospital.
Sin embargo, la necesidad de encontrar un donante compatible había cambiado los planes. Isabel y Ernesto habían sido evaluados con rapidez, pero ambos quedaron descartados debido a distintos problemas de salud. Fernanda era la siguiente posi