Gregorio estaba al borde del colapso.
El dolor de cabeza era insoportable, pero no era solo físico: era como si su cráneo ardiera con viejos recuerdos que habían estado enterrados durante años.
Imágenes borrosas de su padre, del día en que lo perdió, regresaban como un torrente imparable.
Hacía mucho tiempo que no recordaba nada de ello… o tal vez, simplemente lo había bloqueado.
Pero ahora, verlo… a su abuelo, su último pilar familiar, hundido en la fragilidad de la muerte inminente, conectaba