Lucas no supo cómo llegó a su casa, si corriendo, si en taxi o qué, porque todas esas escenas quedaron eliminadas de su cabeza que daba vueltas y vueltas en una misma frase.
“Perdí a mi bebé, es culpa de mi padre” Una y otra vez repetía esa frase en su cabeza mientras tomaba uno de sus coches en dirección hacia la mansión de su viejo padre.
Cuando Lucas vio el cuerpo inerte de Víctor en la habitación del hotel, supo que no iba a poder descargar su frustración y su odio en él.
“Ojalá arda en el