Lucas llegó destrozado a la casa luego de la muerte de su padre. El magnate solo deseaba ser abrazado por su amada y que le dijera que todo iba a estar bien, aunque él sabía que no era cierto.
Su padre había partido para siempre, pero aún estaba Victoria y su hijo. La piedra en su zapato que seguramente destruiría lo que alguna vez deseó con Sofía.
Entró a la casa arrastrando los pies y se hundió en la oscuridad, sin ganas de encender la luz, no se sentía merecedor de nada.
-¿Sofí?- exclamó c