-Meli…
-¿Si?
-¿Ya es tarde para hacerme para atrás?
Melisa no pudo evitar reírse con fuerza del disparate que decía su amiga.
-Si cariño, ya es tarde, tu prometido te está esperando en el altar- rió divertida, mientras le acomodaba la cola del largo vestido blanco de su amiga. – No vas a salir corriendo ahora como novia fugitiva ¿O sí?
-Es que… siento que me voy a desmayar- exclamó nerviosa, ventilándose con sus manos.
-¿Qué es lo que te tiene tan nerviosa? Ya se vieron hasta el apellido, esto