Había pasado una semana desde que Lucas sorprendió a Sofía con la cena romántica a la luz de las velas y con la exquisita comida casera que había preparado, y claro, el postre…
Habían hecho el amor con suavidad y cariño, con muchas caricias, besos suaves y repitiendo lo mucho que se amaban, Sofía lo había querido así, si iban a concebir un bebé esa noche, quería que el momento fuera mágico.
La castaña se podía imaginar muchos años después contándole a su hijo o hija el día en que lo concibieron