Luego de su fracaso en encontrar a su damisela en fuga, Lucas volvió derrotado a su gran mansión, y así como se encerró decidió no salir más, sentía que ya no tenía ningún sentido seguir con todo esto.
Se sentía incapaz de salir a la calle y enfrentar a los paparazzis, que seguro no tendrían ningún pudor en meterse en su vida privada, como era de costumbre, solo que ahora el magnate no sabía si sería capaz de soportarlo sin largarse a llorar o mandarlos a la mierda, cualquiera de las dos reacci