Sofía nunca pensó que terminaría durmiendo en un viejo, sucio y duro sillón en el living de la casa de una vieja amiga, que ahora era una perfecta desconocida, jamás creyó caer tan bajo como para suplicar un techo donde dormir.
Hace tan solo unas semanas lo tenía todo, un hogar caliente, dinero para ropa y comida, un marido que la amaba. Era una vida perfecta.
“Pero tuviste que arruinarlo, todo fue culpa tuya” Le dijo la vocecita de su cabeza.
“Si tan solo no hubieses dejado que ese cruel hombr