-Voy directo a la cama- exclamó Sofía apenas puso un pie en la mansión.
Lucas la vio apresurarse escaleras arriba, evitando que el magnate pudiera decir o hacer algo al respecto. No tenía ningún derecho a obligarla a hablar, detrás de las puertas privadas de la casa ya no eran la pareja feliz que se mostraba frente a las cámaras, cada uno dormía en su propia habitación y entre semana no tenían muchos momentos juntos.
“Supongo que es mejor así” se quiso convencer el joven, caminando cabizbajo ha