Este gran jefe era como un dragón, raramente visto, pero aparentemente omnisciente sobre los asuntos de la empresa.
Carlos dirigió de inmediato su ira hacia Dylan —¿No cooperar? ¿Saben con quién están hablando? ¿Saben quién soy yo?
En ese momento, Carlos parecía la viva imagen de un nuevo rico, destilando pura vulgaridad.
Dylan, sosteniendo con firmeza un vaso de agua con aire anticuado, mantenía una sonrisa forzada —Mi jefe dice que precisamente porque sabe quién es usted, no quiere hacer negoc