Me reí suavemente mientras le confirmaba—Quiero familiarizarme con las operaciones de la empresa lo antes posible.
—Entiendo, pero has llegado demasiado temprano. La empresa no paga horas extras, ¿sabes? —bromeó Dylan.
Sonreí levemente —Es una contribución voluntaria.
—Por algo eres directora de departamento. Si todos fueran tan dedicados como tú, el Grupo Haida no tardaría en alcanzar la cima —el halago de Dylan me causó gracia.
Así era él, siempre entre bromas y verdades. No me lo tomaba demas