—Dylan, ¿tienes información sobre el jefe? —ya que no podía verlo, al menos saber su nombre me daría algo de claridad.
Dylan levantó orgulloso la mirada —¿Te interesa el jefe?
—Sí, es tan misterioso que despierta cierta curiosidad —respondí con honestidad.
Dylan acababa de terminar de moler el café y lo olió —Qué aroma tan exquisita.
Me miró —Te preparo una taza.
—No hace falta —ahora no tenía ánimo para café, mi curiosidad por este misterioso jefe estaba completamente despierta.
Dylan me acercó