Observar cómo el Rey Alfa se desmorona no es un espectáculo que me genere placer, pero sí una satisfacción técnica: el engranaje está comenzando a moverse. Alaric Vance es un hombre rodeado por las ruinas de su propia arrogancia, y ver la máscara de superioridad desquebrajarse en su rostro es el primer paso necesario para la reconstrucción de esta manada.
Él no tiene idea de quién soy realmente. No sabe que he pasado siglos en un letargo voluntario, observando el plano terrenal desde el velo de