La imponente presencia de la pareja al entrar al salón robó la atención de todos los presentes. Las miradas se volvían hacia ellos, curiosas y fascinadas, especialmente al ver a la hermosa mujer vestida de rojo, cuyas curvas quedaban realzadas por el drapeado de su vestido. Los murmullos y comentarios comenzaron a surgir de todos lados, algunos de admiración y otros de especulación sobre la relación entre la viuda y su cuñado.
Rápidamente, dos guardaespaldas se acercaron a la pareja. Alessand