—¡Sade! —murmuró en voz baja, mientras la sensual morena con parte de su rostro oculto detrás del antifaz, caminaba hacia el centro del escenario y era recibida por el aplauso de los invitados a la zona VIP.
Sade comenzó a bailar al ritmo de la música, sus movimientos sensuales y fluidos capturaron de forma instantánea la atención de los invitados. La precisión en cada paso ejecutado demostraban su confianza, destreza y sobre todo la experiencia que poseía en el arte de bailar.
Se dirigió h