“¿De... Cero?”
CIRO WALKER
Entro al primer bar que veo.
Elegante. Casi todo en Mónaco es elegante, excepto la gente podrida a la que habría que darle un tiro.
«Ciro atiéndeme el teléfono. Tienes que volver. Tienes que encargarte de California. El Congreso está presionando para que sigas o en definitiva lo dejes preescribir de una buena vez»
El mensaje de Peter en mi casilla es fiel recordatorio del pedido que me hizo ella.
Avanzo a la extensa y afinada barra y le pido al cantinero algo fuerte.