NARRADOR OMNISCIENTE
Horas previas al golpe de gracia...
—¿Te vas a quedar ahí quietita como una inválida que no puede salir de la cama?
Como si fuera un leopardo midiendo a su presa, la rubia danza alrededor de su amiga especulando con sus reacciones.
—¿A dónde se supone que voy a ir si Alex no está y tú vas a salir?
Pía afina la mirada y ata su cabello en lo alto de su cabeza soltando las hebras doradas en una elegante coleta.
—Por si acaso, chiquita. Te conozco. Podrías calzarte los tacos e