Algunas horas atrás...
NARRADOR OMNISCIENTE
La puerta del departamento se abre y la alegría desborda cuando la voz cantarina cruza el umbral.
Aún la aturde la sutura más profunda y moverse le cuesta pero el precio del dolor es su felicidad y eso vale cualquier sacrificio, bruma o aflicción.
Cojea al caminar, la carne le tironea y todavía se siente mareada pero su sonrisa resplandeciente no parece indicar molestia ninguna.
Se acomoda los gruesos y abundantes rizos tras una banda ancha de elásti