Enciendo la pantalla del celular cada dos minutos para ver el reloj.
La azafata acaba de comunicar que el vuelo comercial de American Airlines aterrizará en media hora y el proceso de descenso comenzó con el tedioso balanceo que me vuelve loca.
Suspiro profundo; tan profundo que mis pulmones duelen.
Nunca me había sentido tan vacía por dentro como ahora, como en la mañana, como en la noche.
Insatisfecha, infeliz, disconforme, hueca, podrida.
Hay que saber lidiar con este sentir de mierda pero a