"Correccional"
Traen el desayuno a la habitación y con la bandeja para dos me voy acercando al sommier king.
Mi pelo aún sigue mojado, mis pies descalzos avanzan en sigilo por la suite y mi desnudez se desfila por cada rincón del dormitorio cuyo umbral acabo de cruzar.
El Diablo duerme boca abajo completamente explayado en la cama y la sábana cubre apenas su glúteo y parte del muslo.
En definitiva, la cincelada anatomía de este hombre es un matiz perfecto entre tonos dorados y telas blancas.
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