“Sugar Daddy”
CIRO
—¿Y este quién es?
Me paro detrás del policía acomodando mi blazer de lino.
—Abogado y fiscal.
El infeliz se da la vuelta y me mira de arriba hacia abajo alzando una ceja, cuestionando en gestos lo que acabo de decir.
—¿Abogado de quién? ¿Y fiscal de qué? En Mónaco no nos regimos por fiscales muñequito de pastel —vuelve a girar—. Aquí sólo hay jueces.
—Para que existan los jueces, deben haber fiscales y para que hayan fiscales tienen que existir abogados. Es el nivel de mando