“Revancha”
Domingo, 10:30 am.
Lenna dijo que era mejor reunirnos en la mansión de sus padres en vez del departamento del campus y a mí me dio lo mismo.
La socialité se me mete por los poros con los universitarios pertenecientes a la estiradísima primera clase de Mónaco y ya estoy acostumbrada.
Me acostumbré a que me restreguen en las narices que cagan oro, rubíes o diamantes, pero también me voy adaptando a que tengo lo mío y no me achican, no me acojonan y no me intimidan.
Lenna, Lenna, Lenna