GIANNA RICCI
Fue difícil ver a Matías enfrentando a Leonel, mi corazón latía desesperado exigiéndome que lo detuviera, era el padre de mi hija y… el hombre que aún quería. ¡Porque sí! Lamentablemente el corazón no olvida. Aunque no sabía si era una cuestión de orgullo, de declararme la domadora de esa bestia y demostrarles a todas las mujeres que lo intentaron antes, que yo era diferente.
Nunca había ganado nada en mi vida, pero supuse que ver a Leonel como un trofeo no era una buena opción. En