EVELYN VALENCIA
Leonel había vendido la enorme mansión y nos habíamos mudado a una pequeña casa cerca del edificio que ahora era cede de su nueva empresa. Después de todo lo ocurrido se había convencido de que le convendría tener a Christian como encargado de la seguridad, y fue bastante atinada su idea, pues mi hermano había conseguido formar un cuerpo de guardias muy peculiar, pero efectivo. Algo me decía que cada uno de sus hombres lo había conseguido en esos lugares que solía frecuentar.
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