GIANNA RICCI
Cubrí mi rostro con ambas manos antes de comenzar a llorar desconsolada. ¿Cómo podía retroceder el tiempo y recuperarlo? Tenía tanta ilusión de que fuera una niña, cada día me imaginaba todos esos vestiditos que le pondría, hice listas enormes con todos los posibles nombres y… ahora… ¿qué me quedaba?
—Ay no… ¿qué hice? —pregunté con el corazón hecho pedazos.
—¿Gianna?
Matías se asomó a la habitación, traía una sudadera que le cubría la cabeza con la capucha. Era obvio que se habí