En el vestuario, el ambiente era una mezcla de euforia y agotamiento. Bellucci entró después de haber atendido a la prensa, con su rostro serio de siempre.
—Felicidades —dijo, con su tono seco habitual—. Ahora olvídense de esto. En tres días volvemos a jugar.
Hubo algunas risas, pero nadie dudaba que hablaba en serio.
Samuel Núñez, Thiago Duarte y Elliot Harris fueron los más felicitados por sus compañeros. El español, con la camiseta empapada en sudor, sonrió al recibir una palmada en la es