El día amaneció con una energía diferente en Vittoria. No era una jornada cualquiera. Hoy se definiría el rival en la semifinal de la Copa Italia, y todos sabían que no habría margen para la suerte. Luca, vestido con su traje impecable, se dirigió temprano a la sede de la liga para la ceremonia del sorteo. A su lado, otros presidentes y directivos de los equipos restantes esperaban con expectación.
El salón estaba lleno de periodistas, cámaras y murmullos contenidos. Inter de Milán, Roma, Fiore