Su mente racional, esa parte de ella que siempre había sido su fortaleza y su prisión, comenzó a trabajar a toda velocidad. Había algo familiar en él, algo que le hacía cosquillas en la memoria como una canción que casi recuerdas pero que se escapa justo cuando estás a punto de identificarla.
Marco le guiñó un ojo, y en ese gesto había una chispa de diversión que parecía decir "a ver si me descubres". Era como si estuviera jugando con ella, probando hasta dónde podía llegar antes de que ella