Daniel se quedó paralizado frente a la pantalla de su computadora, con los ojos recorriendo cada carpeta a toda velocidad. Sus dedos danzaban sobre el teclado, abriendo archivo tras archivo que deberían contener pruebas contundentes contra Hunter Jackson… pero no había nada.
—Esto no puede ser… —murmuró, conteniendo la respiración.
Abrió su disco duro externo, aquel donde guardaba copias de seguridad protegidas por un laberinto de cifrados. Pero las carpetas que antes estaban allí… habían desap