La atmósfera en la oficina aquella tarde era tensa, aunque nadie se atrevía a hablar abiertamente de ello. Los rumores de que Hunter Jackson había convocado a alguien del consejo directivo se propagaron como pólvora. En el departamento de finanzas, varios empleados mantenían la cabeza baja, fingiendo concentrarse en sus pantallas mientras afinaban el oído para captar cualquier sonido a su alrededor.
Dentro de su despacho, Melinda Carter —la normalmente serena gerente financiera senior— estaba s