La pálida luz del amanecer comenzó a expulsar lentamente la oscuridad de la noche a través de la ventana del lujoso apartamento. Dentro de la habitación, Evelina seguía despierta. Sus dedos se movían con rapidez sobre el teclado, mientras sus ojos, afilados y atentos, rastreaban cada huella digital que pudiera conducir a su antigua identidad: Olivia Grace.
Wraith, la única persona que conocía su verdadera identidad, nunca lanzaba advertencias sin razón. Si él decía que alguien estaba investigan