No volverán a tocarla
Luciano Lennox-Spencer
Hay momentos en que parten la vida en dos. No por lo que sucede, sino por lo que uno siente en el instante exacto en que lo pierde todo.
Yo estaba en una videollamada cuando sucedió.
Mi mano derecha sostenía el móvil y mi otra se extendía inconscientemente hacia el costado izquierdo de la cama… donde Isabella solía estar sentada, o dormida, o escribiendo en su cuaderno. Pero ese día, esa tarde en particular, mi mano solo encontró una sábana tibia