Te busqué hasta romperme
Luciano Lennox— Spencer.
Cuando el helicóptero se posó en el techo del hospital, corrí hasta llegar a la habitación de mi ratoncita.
Verla en esa cama, conectada a esos cables, hizo que algo en mí se quebrara. Corrí a su lado, besé su rostro acariciándolo, está más pálido y demacrado.
¡Decir que estaba más delgada es quedarme corto! ¡Pobrecita, mi ratoncita! Tomé su mano y la besé, no dándome cuenta de que estaba llorando.
La miré por unos minutos y me di cuenta de