El padre la sostenía de forma descuidada en el aire, con una sola mano aferrada a su cabello, como si no pesara nada. Charlotte pataleaba, sus manos pequeñas se agitaban sin rumbo, el cuero cabelludo ardiéndole de dolor, un dolor que le arrancaba gemidos entrecortados.
Mohan no lo pensó.
Se lanzó contra su padre con un grito ahogado, golpeándolo en el costado con todo el cuerpo. Sus brazos rodearon su cintura en un intento desesperado por separarlo de su hermana. El hombre apenas se movió.
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