Nadie
El encierro y la desolación, las visitas que parecían comenzar a escasear al igual que la comida. Tales cambios lograron confundir a Ashven, ya no estaba seguro del tiempo transcurrido y no tenía forma de saberlo. Atrapado entre cuatro paredes de piedra, en la completa oscuridad acompañado con el solo sonido de las gotas que escurrían de las húmedas paredes.
Para empeorar su situación había comenzado a ser arrastrado hasta aquella sala para la tortura de sus hermanos.
Un banquete de c