Maratón II
Por supuesto que iba a ser difícil. La hostilidad que había sentido nada más entrar había sido con justos motivos.
Sabía que debajo de la manga de esa túnica escondía un arma. Si no hubiera sido su rostro el que atravesaba esa puerta, aquella daga habría volado clavándose con efectividad.
-¿Cual es el pronóstico real? -Lena dió una pequeña sonrisa, pero no podía engañar a Charlotte. - Entiendo que ahora hay algunos roces con el concejo, no traspasa mucho más allá de estos muros, pe