Rumores
Ana sostuvo la toalla con una mano mientras estrechaba la de Tera con la otra. El vapor seguía flotando entre los cuerpos, y aunque la temperatura era cálida, el ambiente tenía filo.
-Un gusto, Tera. -Repitió, intentando sonar natural.
-Sí. -La otra sonrió con confianza, como quien está acostumbrada. -Y estas son Mara y Oliev.
Las dos levantaron la mano en un saludo breve. No eran hostiles… solo curiosas. Curiosas de esa manera que podía palparse,como si estuvieran midiendo a Ana.
-Ent