Terribles Noticias
El regreso fue en silencio.
No hubo cantos de victoria ni conversaciones relajadas entre los guerreros. Solo el crujir de la tierra bajo las botas y el sonido irregular de respiraciones cansadas.
El grupo avanzaba lentamente hacia Imperial. Algunos heridos, otros sólo agotados, manchados de barro y sangre.
Y sin Ashven.
El amanecer apenas comenzaba a teñir el horizonte cuando las murallas aparecieron entre la bruma helada. Los centinelas de la torre Norte fueron los primeros