Reencuentro II
-Come un poco antes de que empieces a hablar de cosas dramáticas -Ordenó. -Después pueden ponerse existencial.
Charlotte obedeció, mordió el pan con molestia por la brusquedad.
-Siempre tan amable -Murmuró con la boca llena.-No puedo ni respirar sin su permiso. -Exageró haciendo la queja a su amiga. Ana rió, pero entendía perfectamente a qué se refería.
-Te mantengo viva. -Replicó él. -Esa es mi forma de valorar el esfuerzo de Ana.
Ana los miró, sintiendo un nudo raro en el pecho