CAPITULO 66.
POV — Claudia
Me desperté con la boca seca. La garganta ardía y la lengua sabía a metal. Las muñecas me hormigueaban por la sangre estancada, los ojos me pesaban. El cuarto era pequeño, sin ventana, iluminado por una bombilla que parpadeaba cuando alguien encendía un cigarro lejos. Estaba atada a una camilla de metal; las correas estaban dobles, hechas para que no pudiera mover ni la punta de un dedo. No me trajeron más que pan duro y un vaso con algo que parecía agua sucia. Me miraron con desp