Lía no pudo dormir esa noche, dando de vueltas en la cama, estaba muy preocupada. ¿A dónde habría ido Mikkel con tanta prisa? ¿Y por qué se veía tan alterado?
Por la mañana, tomó el teléfono para llamarlo, pero entonces recordó que después de lo sucedido con su padre, Mikkel había cambiado su número para evitar ser molestado, y ella con todo lo que había pasado en los últimos días, se había olvidado por completo de guardar el nuevo, tal vez él la llamaría más tarde, pensó, tratando de calmarse.